Limpiar zapatos ha pasado de ser un ritual, a una profesión, y, hoy en día, es una tarea automatizada por máquinas automáticas.

Llevar nuestros zapatos limpios y relucientes es sinónimo de responsabilidad, higiene y elegancia. Sin embargo, no es lo mismo limpiar unos zapatos de ante, que unas zapatillas de tela o unas botas de piel.

Y, por ello, hemos recogido trucos de los zapateros para conseguir que cualquier zapato, sea del material que sea, luzca siempre como nuevo.